En la actualidad la intensión es ser un blog de publicación de ensayos, artículos, comentarios y relatos centrados en la región de Los Lagos y Provincia de Osorno como territorio de intervención desde los enfoques del Magister en Ciencias Sociales del que soy parte, asentado en el CEDER de la Universidad de Los Lagos. En el pasado se aboco a mi paso por el Magister de Desarrollo Humano Local y Regional y su contextualización a la intervención realizada en la comuna de Lumaco.
lunes, 17 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
EL LUGAR EN EL TERRITORIO, UNA REFLEXIÓN SOBRE LA DIVISION TERRITORIAL COMO INTERVENCION DE DESARROLLO EN LUMACO
Sin lugar a dudas, en mucha de la bibliografía relacionada con el desarrollo local no se deja de mencionar la función que cumple la categoría de territorio. Es más, sin mediar en mayores análisis, los programas, proyectos e intervenciones –de casi todo tipo- que se orientan a aplicar estrategias de desarrollo local hoy día, parecieran exigir como condición básica enmarcarse en algún contexto territorial. Un ejemplo de este fenómeno, se manifiesta claramente en la intervención que el municipio de Lumaco realiza en la comuna en cuestión. Sin embargo, en los párrafos que suceden, es precisamente este tipo de estrategia, orientada en local con fuerte acento en el espacio territorial lo que contrastaré bajo los contenidos y conceptos profundizados en el curso de Sociedad del Conocimiento y Territorio, del Programa de Magíster en Desarrollo Humano Regional y Local, del cuál, en la actualidad soy parte como estudiante.
El planteamiento principal, surge a la luz del paradigma postdesarrollistas el cuál nos vislumbra una manera alternativa de entender desarrollo desde los propios territorios, específicamente entendiendo la importancia que juega en esta tarea la categoría de “lugar”. Dicho esto, el relato a continuación pretende responder a preguntas del siguiente tipo: ¿es posible seguir aplicando estrategias de desarrollo local sin comprender la importancia del lugar para quienes constituyen un territorio?
En la comuna de Lumaco, y en comparación con sus pares de la zona de Nahuelbuta, la gestión municipal esta llevando a cabo algo innovador en términos de estrategias de intervención. La gestión política, se centra en impulsar procesos que tengan relación con cuatro lineamientos declarados en términos de discurso: la participación ciudadana, la diversidad cultural, el enfoque de género y la territorialidad[1].
Es este último lineamiento el que nos ayudara a dar curso a la discusión. Para conocer de mejor manera la experiencia de la comuna, tomaremos los resultados obtenidos de una investigación -realizada por quien escribe- denominada “Una experiencia de desarrollo local en Bajo Pellahuén de Lumaco”[2].
Cabe señalar que la división en unidades territoriales –establecida desde hace ya más de 5 años en la comuna- mas bien es un mecanismo que sirve de guía para las intervenciones de programas y proyectos por parte del municipio, pero además, también es un factor importante en cuanto a las inversiones que se realizan en la comuna, se expresa ello en el discurso de “dotar de infraestructura a cada uno de los territorios”. Es en una de estas unidades territoriales en que se enmarca la investigación, como una manera de ver si realmente nuestra intervención en la comuna contribuye a potenciar un desarrollo local a nivel de territorio. El territorio en cuestión, esta compuesto por 7 comunidades mapuche (144 familias en total) de la zona del Bajo Pellahuén, un valle en plena cordillera de Nahuelbuta al sur de Lumaco en los límites con Chol Chol y Galvarino.
Respecto de las conclusiones, que son el insumo principal a utilizar aquí, estas brotaron de la interpretación de resultados categorizados en una matriz de recolección de datos[3], las que se resumen y contrastas a continuación:
- La experiencia –de estas siete comunidades y las estrategias de desarrollo impulsadas por el municipio- emerge desde una especificidad: el sistema de acción socio-territorial. Este se caracterizada por su contexto cultural y geográfico y su constitución histórica como defensa a impulsos externos y como mecanismo de integración a un Estado en desarrollo. Para la sustentabilidad de este sistema de acción, el funcionamiento debe seguir siendo colectivo, es decir, la organización como tal debe ser una base para cualquier proceso de desarrollo a emprender en este espacio es debido en gran parte a que la institucionalidad del Estado/Gobierno así lo requiere. En esta primera conclusión podemos distinguir claramente dos formas en que la categoría de lugar se hace presente en la construcción social del territorio. Primero, el lugar, sirvió como refugio -dada sus características física-geográficas- a las familias que huían de los impulsos de dominación existente en algunos momentos históricos (desde la colonización española hasta la anexión del territorio de la araucanía al nuevo estado nacional), desde esto las comunidades resaltan su valoración; y segundo, el lugar -ya habitado- impulsó la organización de las familias para negociar-gestionar con la institucionalidad del Estado, las estrategias de desarrollo para su territorio. Por tanto, es el municipio –bajo la lógica modernizante de institucionalizar los problemas del desarrollo (Escobar 2005)- quien debe atribuirse la instalación de “unidad territorial” como discurso. Son las comunidades las que designan como utilizar la naturaleza, muchas veces de una manera muy particular y muy diferente a como la modernidad domina a esta misma naturaleza (Escobar 2000), este es el rasgo el que precisamente la tecnocracia municipal no debe dejar de tener presente, sin embargo, en los siguientes párrafos observaremos como se repite esta tendencia.
-Otra de las conclusiones, es que el vínculo entre dirigentes y red de apoyo se plantea, por un lado con gran fuerza y compromiso, dado que se comparte una utopía del modelo de desarrollo entendido como un proceso global. Resultado de esto ha sido la articulación efectiva y el establecimiento de una acción que propende a movilizar la masa de este territorio para incorporarlos a las estructuras locales de decisión; sin embargo, por otro lado, esta acción a generado una fuerte dependencia de los dirigentes hacia los técnicos, caracterizada por un lento transito de una relación cliente proveedor -instalada por años en este territorio- a una relación de alianza-cooperador. Esta última dimensión es débil y para su establecimiento se hace necesario fortalecer el recurso humano existente en el territorio, la búsqueda de líderes –jóvenes y mujeres- y la capacitación en variados ámbitos del quehacer social, contribuirá a fortalecer los mecanismos de autonomía y a potenciar la fuerza endógena de la colectividad. La principal crítica a la intervención del municipio en el territorio en cuestión, vuelve a ser el discurso hegemónico del desarrollo y el modernismo, dado que se mantiene la visión desarrollista del territorio, y dejando de lado las voces y percepciones de quienes debería beneficiarse precisamente de ese desarrollo. Bajo esta manera de intervenir, se contribuye a esta salida sin escape de dependencia de los dirigentes para con los técnicos-profesionales, ya que son estos los que han instalado por años que sus conocimientos son los que ayudaran a despejar el camino de los obstáculos para el desarrollo, una suerte de héroe modernista. Mientras se mantenga esta lógica profesionalizante, y no se cambie de paradigma de intervención la dependencia y la nula formación de capital humano del propio lugar seguirá siendo el resultado de esta ecuación.
-Para finalizar con las conclusiones de la investigación y su contrastación, también se concluye que en esta experiencia los actores de la red de apoyo -representantes del Estado- tienen una fuerte y fundamental presencia, desde la emergencia hasta la consecución de los objetivos, lo cuál podría ser una condición negativa a la hora de hablar de la capacidad débil o fuerte de los dirigentes y lideres internos de llevar adelante procesos de desarrollo de manera independiente. Sin embargo, la red de apoyo, al estar en contacto directo con el sistema de acción, debe aprovechar esta plataforma de procesos y resultados instalados en el territorio, para dar paso a otros objetivos que tengan relación con fortalecer el componente humano del territorio, de manera de avanzar gradualmente al establecimiento y potenciación de las capacidades del territorio, ir contribuyendo así al establecimientos de mecanismos de autonomía y autogestión para lograr la sustentabilidad social del lugar. Escobar (2005) nos señala que una lógica imperial no opera en la conquista, sino en la imposición de normas, planteado así, se puede aseverar que el modelo y la estrategia son enteramente impuestos, desde su concepción hasta su desarrollo, y no será estructuralmente posible la autonomía y la autogestión bajo ese paradigma desarrollista que se impone. La estrategia de desarrollo local a nivel territorial son procedimientos impuestos que buscan profundizar la modernidad y no prevalecer la permanencia de las familias en sus formas propias de relacionarse con el lugar. Sin embargo, la “fisura a aprovechar” de este modelo de intervención esta dado por la constante permanencia y cercanía que tenemos los técnicos con el lugar, es precisamente éste el desafío, ser acompañantes pero no imponentes, ser constructivos y no destructivos del lugar; entender de una vez que la lógica del propio lugar con sus características es lo que debe entenderse como unidad territorial y desde ahí construir también alternativas de desarrollo, distintas a las que nosotros proponemos desde el paradigma imperialista modernizante.
Para cerrar, quisiera reiterar lo que mencione en un escrito para este mismo curso. Sin lugar a duda, queda después de este relato, un sabor extraño, podría decirse –metafóricamente- como un sabor agridulce, dado que por un lado se observa una suerte de “estar haciendo bien las cosas”; pero por otro lado, “¿haciendo bien para quien las cosas?”. No es mi intensión ser un crítico insensible de lo que hacemos como municipio. Aún así, debemos tener siempre una “otro mirada de lo que hacemos”, sobre todo después de identificar que nuestro trabajo diario – a pesar de que llega a nuestros usuarios- se vuelve una acción utilitaria para el modelo que precisamente a generado esas desigualdades que nosotros pensamos resolver: el capitalismo y su modernidad.
¿Somos nosotros, los empleados de este municipio, los que nos hacemos cargo de que el desarrollo y la modernidad lleguen a este territorio de la región? Efectivamente sí, pasamos a constituirnos como funcionarios municipales, en verdaderos tecnócratas que replicamos el discurso de desarrollo a nivel local, en este caso incluso a nivel territorial. Somos esos profesionalizados –convertidos en “héroes modernistas- que estamos diariamente preocupados en que esa promesa del desarrollo llega a nuestros vecinos y campesinos de la comuna.
Pero aún así, como municipales, aún profesionalizados, deberíamos estar siempre centrados, en aprovechar la escala local para ocuparnos de estos proyectos de trasformación de manera de compatibilizar esa centrífuga lógica de ser un subalterno de la mecánica de reproducción del capitalismo y la modernidad, y asumir –desde ya- el compromiso histórico de conducir y potenciar el bienestar de este lugar.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS Y FUENTES SECUNDARIAS.
Caucaman, A. (2009). Una experiencia de desarrollo local. Bajo Pellahuen Lumaco. Universidad de la Frontera, Lumaco. Chile.
Escobar, A. (2000). El lugar de la naturaleza y la naturaleza del lugar: ¿globalización o postdesarrollo? Retrieved from http://www.unc.edu/~aescobar/text/esp/lugardenaturaleza.pdf
Escobar, A. (2005). El postdesarrollo como concepto y práctica social. Politicas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de Globalización., 17-31.
[1] Hoy en Lumaco existen elementos y procesos que estamos instalando. Respecto de la participación ciudadana existe un trabajo fuerte con las organizaciones sociales, además de la construcción de PLADECOs participativos en dos oportunidades (2006 y 2010 con duración de cuatro años cada uno). Respecto de la diversidad cultural el municipio trabaja la idea de triculturalidad, entendiendo que la identidad de la comuna esta configurada por las comunidades mapuche-nagche, los descendientes de la colonización italiana y la cultura criolla chilena (sobre esto, tengo un ensayo realizado, denominado ¿Lumaco Tricultural? para quien quiera revisar. Respecto al enfoque de género existe una oficina de programa de la mujer implementada y con ámbito de acción preferentemente en temas de género. Y respecto a la territorialidad, ya desde el año 2006 se viene trabajando con unidades territoriales identificadas en la comuna (mi tesis de pre grado tiene relación con esta estrategia de territorialidad) Bajo esta división territorial, se ha llegado inclusive a nombrar encargados de territorio, cargo que también desempeño. Aunque hay mucho estudio que realizar para conocer el impacto de estas estrategias a nivel local, estos procesos han servido para sobresaltar esta manera de hacer gobierno local en el contexto nacional y regional, sobretodo, frente a la casi nula proactividad de los municipios vecinos de la zona de Nahuelbuta.
[2] Sin entrar en detalles de la investigación, destacaré de manera general dos temas centrales en la formulación de ésta: a) lo primero es señalar que el objetivo principal fue describir y analizar el discurso de los dirigentes de comunidades mapuche del Bajo Pellahuén con relación a los programas, proyectos e inversiones que se aplican a nivel de su Territorio; y b) la recolección de información se centró en tres tipo de técnica: la observación, la entrevista en profundidad y la revisión de fuentes documentales.
[3] Se utilizó la “Guía de recolección y de categorización de datos para el estudio de actividades de economía social y solidaria”, expuesto en Cuadernos de CRISES Colección ”Working Papers”. Universidad de Québec en Montreal. Montreal (Québec).
martes, 4 de octubre de 2011
TECNOCRACIA EN LO LOCAL. ¿EL DESENLACE INEVITABLE DE LOS MUNICIPIOS EN LOS TERRITORIOS? EL CASO DE LUMACO.
De manera recurrente, y por razones de escala, se relaciona a los municipios con dos –no menores- funciones en el desarrollo del país: por un lado son los municipios el eslabón donde se expresa de manera más directa la relación Estado y comunidad local; y por otro, dado esta condición, es éste el aparato institucional más idóneo para desplegar estrategias de desarrollo a nivel local. Sin embargo, en las páginas que siguen, llevaré a cabo una reflexión distinta de las estrategias que se ejecutan en un municipio como el de Lumaco[1], para ello tomare algunos avances que caracterizan la gestión actual en la comuna para contrastarlos con aspectos y contenidos expuestos en el curso de Sociedad del Conocimiento y Territorio, del Programa de Magíster en Desarrollo Humano Regional y Local, del cuál, en la actualidad soy parte como estudiante.
La tesis -o catarsis- principal se manifiesta en que sin lugar a duda, la gestión en términos cuantitativos del equipo municipal ligado a logros –del cuál soy parte- ha sido por decir lo menos notable; pero aún así, las interrogantes surgen cada vez con mas fuerza en cuanto a ¿estamos actuando -como gobierno local- enfocado a las dinámicas locales?, ¿estamos contribuyendo a un verdadero desarrollo de los que habitamos este espacio comunal? o, ¿nosotros, los empleados de este municipio, solo nos hacemos cargo de que la luz del desarrollo y la modernidad lleguen a este territorio de la región?. Para responder las preguntas, fundamentalmente la última, los principales contenidos del análisis a utilizar toman como consecuencia el desarrollo como discurso, la relación gobierno/gubernamentalidad, el concepto capital cognitivo v/s conocimiento institucionalizado y tratar de configurar un lente de este situación desde el paradigma postdesarrollista.
Para situar el relato, quisiera comenzar en como Chile hace esfuerzo por situarse en el contexto mundial junto a los países elit en el modelo de desarrollo neoliberal global: la reproducción del desarrollo como discurso.
Durante las últimas dos décadas, el PIB per càpita de Chile ha aumentado significativamente. Entre 1988 y 1997, Chile creció a una tasa promedio anual de 7,9%. En 1998 el crecimiento se redujo a un 3,2%, y en 1999 la economía se contrajo (-0,8%). Posteriormente, entre 2000 y 2003, el crecimiento se recuperó, y en 2004 y 2005, el PIB real aumentó marcadamente en un 6,2 y 6,3 respectivamente…..Como resultado de esta situación, Chile ha sido uno de los países mas exitosos en la reducción de pobreza a nivel mundial: en 1990 casi el 40% de la población vivía en condiciones de pobreza; en 2006 la tasa de pobreza era de 13,7%( OCDE, 2009).
Con párrafos como el anterior, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE[2] describe el triunfo de las políticas económicas y desempeño del modelo neoliberal en nuestro país, además, resalta en como esta experiencia se puede transformar en un referente para otros países:
El ingreso de Chile certifica el progreso alcanzado por el país en las dos últimas décadas y la extraordinaria transformación económica y social alcanzada durante este período. Los países miembros de la OCDE pueden aprender mucho de la experiencia chilena, ya que Chile aporta importantes prácticas que contribuirán a enriquecer ese “Club de las Mejores Políticas” que es la OCDE. Pero la OCDE también puede prestar su ayuda a Chile en el desarrollo de mejores prácticas que permitan elevar la calidad de vida, gracias a sus 50 años de experiencia en el terreno de las políticas públicas.(OCDE, 2011, p. 3)
A pesar de lo descrito, y a pesar de actuar mejor que sus vecinos en seguir la receta neoliberal, Chile no escapa a lo que acontece en el continente. En el país se observan grandes diferencias de clases, desigualdad no sólo de orden económico sino además desequilibrios sociales y culturales, que generan sobre todo exclusión de grandes sectores de la sociedad. Esto se expresa en las escasas oportunidades de desarrollo que afectan algunas regiones y territorios. “Es un hecho que una cantidad muy importante de comunas y regiones del país muestran aún indicadores de pobreza negativos y muy bajo desarrollo humano. Ello es particularmente evidente en las regiones séptima, octava y novena, que concentran el más alto número y porcentaje de comunas pobres e indigentes del país” (Aquevedo 2006, p:2) [3]. La misma OCDE, y a través de estos mismos textos, pone en alerta este síntoma realmente grave en la economía nacional: las severas disparidades territoriales que conlleva este progreso económico. Estas disparidades territoriales se caracterizan por ser marcadamente en el ámbito de la productividad laboral, en el acceso a la educación, en investigación, en innovación y en los niveles de pobreza. En resumen: Chile, en desarrollo y en riqueza, sigue estando concentrado.
¿En que lugar de este desarrollo, entonces, se encuentra nuestra región de la Araucanía y, más aún, los territorios que la conforman?, ¿la eterna promesa del desarrollo, cuando llega a los territorios periféricos de la región?, o mejor decir ¿quién se hace cargo de que el desarrollo y la modernidad puedan llegar a los distintos territorios de nuestra región?
Pues bien, para elegir que pregunta responder, centrémonos en que el desarrollo como discurso, ha hecho posible la instauración de una amplia maquina institucional a través de la que se desplegó este mismo discurso (Escobar, 2005). Este aparato comprende desde organizaciones internacionales (pasando por el FMI y la ONU), hasta organizaciones e instituciones nacionales y de escala local de cada sociedad en cuestión.
En este contexto, respecto de nuestra región, por lo menos puede decirse que el poder público e institucional (especialmente gobiernos regionales y comunales) ha desempeñado hasta el presente un rol fundamentalmente de “acompañamiento” de las dinámicas del sistema socio-productivo dominante. Dinámicas determinadas por los actores más influyentes de la región: las grandes empresas transnacionales. Ello se manifiesta en la ausencia de diseños estratégicos que apunten efectivamente en el sentido de una creciente endogenización del desarrollo regional. Se manifiesta igualmente, por consiguiente, en la precaria intervención pública en materia de gasto e inversión; en los miserables presupuestos de la gran mayoría de los municipios; en el débil apoyo al establecimiento de interconexiones y sinergias entre empresas, universidades y comunas de la región; en fin, en los frágiles márgenes de autonomía que el gobierno regional y los gobiernos locales, por razones diversas (centralismo institucional y “cultural”, políticas o estrategias de desarrollo dominantes, recursos financieros y humanos, relaciones de fuerza etc.), deben auto-imponerse frente al poder central. Todo ello implica una situación de gran desregulación pública del desarrollo socio-económico de las regiones, y, por el contrario, de poderosa autorregulación privada. Más aún, puede igualmente sostenerse que en realidad existe una importante regulación/intervención pública, pero en beneficio o a favor de los intereses del gran empresariado. (F. Ebert, SERCAL y DSE, 1996)
Revisemos entonces, el caso que a mí me interesa relatar y del cuál reflexionar. Lumaco es una de estas comunas a nivel regional[4], aquí el municipio ha planteado la necesidad de crear nuevas estrategias de desarrollo que involucren no sólo el crecimiento económico de la sociedad que allí habita, sino la posibilidad de incluir a todos los sectores sociales en este desarrollo, aprovechando las capacidades existentes.
Bajo el alero de la nueva administración[5], el gobierno local toma la decisión, de aplicar estrategias de gestión, que involucren un trabajo en beneficio del desarrollo de los actores de la sociedad rural en sus propios territorios. La meta es contribuir a hacer gobierno local.
Pero cuál es la medida de los avances. Para el análisis destaco los 4 siguientes:
a) Lumaco[6] es hoy la tercera mejor comuna en materia de gestión en inversión, después de Temuco y Angol, con casi $6.000 millones (en su mayoría canalizados a través de la oficina de SECPLAN);
b) es la 1º comuna de la región en proyectos de innovación adjudicados a pequeños y medianos emprendedores con casi 60 proyectos en etapa de ejecución ( canalizados principalmente a través de la UDEL y el equipo productivo;
c) también, ha sido una de las comunas con una gran cantidad de proyectos de abastecimiento de agua para comunidades rurales mapuche y no mapuche (500 millones comprometidos por el Gobierno Regional a raíz del conflicto forestal, canalizados principalmente por la UGA);
y d) la comuna cuenta hoy con casi 25 profesionales en el equipo productivo, uno de los mas grandes de la región en cuanto a la proporción con la población agrícola ( PRODESAL y PDTI enfocado principalmente en la transferencia tecnológica a agricultores);
Sin lugar a duda, la gestión en términos cuantitativos del equipo municipal ligado a estos logros –del cuál soy parte- ha sido por decir lo menos notable; sin embargo, las interrogantes que me surgen cada vez con mas fuerza son en respuestas a las siguientes interrogantes: ¿estamos actuando como gobierno local enfocado a las dinámicas locales?, ¿estamos contribuyendo a un verdadero desarrollo de los que habitamos este espacio comunal? o, y aquí necesariamente vuelvo a la pregunta: ¿somos nosotros, los empleados de este municipio, los que nos hacemos cargo de que el desarrollo y la modernidad lleguen a este territorio de la región?.
Esta interrogante última, es la que ejemplifica, los cuestionamientos que – hay que decirlo- un pequeño porcentaje de funcionarios nos hacemos. A pesar de las buenas voluntades y capacidades que cada uno tiene, como se llega a ser mero reproductores de un modelo, reduciendo el conocimiento de cada individuo a un simple modo de cálculo y de control técnico (Rullani, 2004) de lo social.
Para profundizar en esta interrogante analizaremos cada uno de los logros expuestos en el párrafo anterior.
Tomando como referencia el primer logro que involucra ser la primera y mejor comuna en gestión de inversiones, esta inversión se caracteriza principalmente por ser del tipo infraestructura pública, menciónese pavimentación vial, mejoramiento de caminos, transporte público, construcción de escuela, de jardines infantiles en zonas rurales, mejoramiento de la infraestructura en salud, entre otros. Si observamos estos avances bajo el discurso del desarrollo y la modernidad que debe llegar a todos los sectores de la sociedad, no existe objeción alguna de lo avanzado. Aunque desde la perspectiva de gobierno, entendiéndose como la conducción de conductas – bajo la lógica foucaultiana expuesta por Vásquez García (2005)- se puede caracterizar estos resultados como parte de la acción de un gobierno neo-liberal, a escala local, es decir, una racionalidad de gobierno basada en la aplicación de políticas neoliberales al enfocar esta inversión en superar los obstáculos para un desarrollo expedito. Cuales eran los obstáculos para que Lumaco se desarrolle: claramente dotar de infraestructura a la comuna, de manera de que ya no se conciba esta como un territorio empobrecido ni menos olvidado del desarrollo nacional. Cual es el desenlace: el gran esfuerzo del equipo técnico municipal para alcanzar este nivel de inversión, responde a esta lógica de institucionalización del desarrollo, que según Escobar (2005) concluye en una fuerza social real y efectiva que es capaz de trasformar la realidad económica, social, cultural y política de la sociedad en cuestión, en este caso, la sociedad local, como un territorio desarrollado.
Otro logro alcanzado por nuestro municipio, es haber obtenido el primer lugar este año 2011 en proyectos de emprendimiento[7], en su gran mayoría estos están orientados a potenciar y fomentar iniciativas de carácter productivas empresariales: pequeñas o medianas empresas; y de carácter de prestaciones de servicios: comerciales, artesanales y turísticas principalmente. Con estos resultados, se podría decir que en Lumaco, la gente es emprendedora. Pero cual debería ser el núcleo de la discusión, deberíamos enfocarla en que la administración municipal, paso a modificar, precisamente, ese rol de administrador (de un territorio), a ser un gobierno que “adopta medidas necesarias para que la economía, la población y la sociedad civil se autogobiernen a partir de su propia legalidad interna” (Vázquez García, p. 86) a nivel local. Podría decir, además, que impera la lógica -de lo que este autor denomina- del ciudadano social[8], que es aquel sujeto que si bien tiene autonomía política y jurídica, a demás, para ser reconocido como ciudadano libre y portador de derecho, el individuo debe mostrar su capacidad de elegir por sí mismo, debe exhibir su responsabilidad. La municipalidad se desliga así, de guiar sus políticas a la superación de pobreza o de niveles de cesantía, centrándose en buscar alternativas para potenciar a este ciudadano. El eslabón del Estado mas cercano a la ciudadanía, el municipio, “ya no gobierna directamente los procesos económicos, biológicos o culturales, se dedica a preservar el funcionamiento autónomo de los mercados ya existentes o a estimular la creación de mercados allí donde no existen” (p. 94). Estos emprendedores, son el producto incipiente del modelo neoliberal a escala local, el “empresario de si mismo” que tiene el interés puesto en su propia realización personal, un individuo activo capaz de elegir por sí mismo y sacar partido a sus recursos personales, lo puede hacer, para eso los funcionarios de la municipalidad, sin saberlo – mas bien sin entenderlo-, hemos estado trabajando.
El tercer gran logro, de nuestra gestión municipal tiene relación con la inyección de recursos de parte del gobierno regional para el establecimiento de proyectos de abastecimiento de agua en los sectores rurales donde este recurso –vital por cierto- es casi ya nulo. La problemática de la escasez de agua[9], es un tema hecho presente principalmente por la comunidades mapuche de la comuna y que se ha acarreado por años. Por esto, el municipio ha insistido en gestionar – no sólo a nivel regional, sino además a nivel central- inversión para paliar esta situación. Sin embargo, las mismas comunidades mapuche y rurales en general, y la autoridad política local, han insistido en que la solución no pasa sólo por tapar la crisis, sino por medidas de corte estructural[10]. La sequía es el resultado de la presión –sobreexplotación- constante sobre los recursos naturales existentes en la cordillera de Nahuelbuta, la explotación forestal intensiva de los últimos casi 40 años, ha traído como consecuencia la erosión del suelo y la desecación de los cursos de agua. En Lumaco existe un fuerte desequilibrio entre la riqueza generada por la Gran Empresa Forestal –que ni siquiera queda en la comuna- y la fuerte degradación de los recursos naturales con las que se quedan las comunidades rurales que si habitan aquí. Pero en fin, lo importante aquí es resaltar que el equipo de gestión municipal centra todo su accionar en gestionar, producir, elaborar-diseñar y ejecutar estos “proyectos de abasto de agua”, invirtiendo tiempo, y gran parte del capital cognitivo en resolver utilitariamente este conflicto. En vez de esto, la discusión, y la solución debería estar centrada mas bien en el paradigma de desarrollo que se impone en Lumaco –y la zona de Nahuelbuta en general-, y se podría hacer una suerte de mirada posdesarrollista del conflicto, es decir, proponer una concepción de la realidad definida fuera de los términos del desarrollo, las soluciones deberíamos buscarlas en las voces y preocupaciones de aquellos, que paradójicamente, deberían beneficiarse de este desarrollo (Escobar, 2005), en este caso, las comunidades mapuche por ejemplo nos han dicho algo muy sencillo de hacer para nosotros como técnicos, pero relevantes para ellos: proteger las fuentes de agua, esa es la solución de fondo. Implementar este tipo de iniciativas significa asumir que los problemas hay que afrontarlos, no taparlos.
El último logro a analizar, se relaciona con la capacidad de gestionar un gran equipo productivo para la comuna. El año 2006, el municipio afrontaba la realidad agrícola de la comuna con un total de 4 funcionarios/profesionales del rubro agrícola. Sin embargo, el déficit era alertado por los números, según el CENSO 2002, el 64% de la población total habita en el sector rural, y más del 50 % de las personas realizan actividades económicas de tipo agrícola y silvícola. Esto, argumentaba la gran necesidad de contar con profesionales para el trabajo en el sector rural y el desarrollo de la agricultura y el campesinado. El esfuerzo se tradujo en que de 4 profesionales en el inicio de esta nueva administración, aumentamos -en la actualidad- a casi 25 profesionales del agro (desde ingenieros agrónomos y técnicos agrícolas, hasta profesionales veterinarios) que atienden a más de 1000 familias campesinas. Aun así, hay que ser claros. Todos estos profesionales, física y administrativamente trabajan en el municipio a través de los programas PRODESAL y PDTI del INDAP[11] regional, en consecuencia, si bien trabajan en coordinación con las políticas municipales en materia de economía local, los objetivos y resultados que deben alcanzar estas intervenciones –como bien se sabe- son medidas con parámetro propios, ni siquiera de la institución regional, sino por las políticas nacionales en materia agrícola, es decir, se medirán los éxitos o fracasos de la ejecución de los programas, en la medida que aporten principalmente en transferencia tecnológica a las familias campesinas expresadas principalmente en: cantidad de galpones, bodegas, invernaderos, cabezas de ganado menor o mayor, e incluso en la adquisición de créditos. En definitiva, de desarrollo local o rural, estos programas nada tienen, por lo tanto de pertinencia y sustentabilidad poco se puede asegurar. Escobar (2000), cuando nos muestra su concepción del lugar, además nos señala en que hay consenso de una parte de las ciencias social, en que las comunidades rurales –del Tercer Mundo- construyen naturaleza de forma distinta a la modernidad dominante, estas comunidades utilizan los ambientes de maneras muy particulares. El conocimiento local también es un conocimiento válido, sin embargo, el esfuerzo de los profesionales del agro en Lumaco, se orientan más a llevar modernidad (a través de la transferencia tecnológica) que a rescatar este tipo de saberes de la propia comunidad. Claramente el capitalismo, se disfraza aquí de desarrollo local dado que se utiliza un mecanismo sistémico para vincular conocimientos de expertos sobre agricultura, excluyendo la forma natural de hacer las cosas en el propio campo (Escobar, 2005).
Dada ya la reflexión crítica de los logros enunciados, podría dar respuesta a la tesis en carácter de pregunta planteada en un inicio.
Sin lugar a duda, queda después de este relato, un sabor extraño, podría decirse –metafóricamente- como un sabor agridulce, dado que por un lado se observa una suerte de “estar haciendo bien las cosa”; pero por otro lado, “¿haciendo bien para quien las cosas?”. No es mi intensión ser un crítico insensible de lo que hacemos como municipio, aún así, debemos tener siempre una “otro mirada de lo que hacemos”, sobre todo después de identificar que nuestro trabajo diario – a pesar de que llega a nuestros usuarios- se vuelve una acción utilitaria para el modelo que precisamente a generado esas desigualdades que nosotros pensamos resolver: el capitalismo y su modernidad.
¿Somos nosotros, los empleados de este municipio, los que nos hacemos cargo de que el desarrollo y la modernidad lleguen a este territorio de la región? Efectivamente sí, pasamos a constituirnos como funcionarios municipales, en verdaderos tecnócratas que replicamos el discurso de desarrollo a nivel local, somos esos profesionalizados que estamos diariamente preocupados en que esa promesa del desarrollo llegue a nuestros vecinos y campesinos de la comuna.
Pero aún así, como municipales, aún profesionalizados, deberíamos estar siempre centrados, en aprovechar la escala local para ocuparnos de estos proyectos de trasformación social, pues bien , tenemos el material para hacerlo, en esta comuna hemos instalado temas y procesos, hemos generado ya dos procesos de PLADECO participativo, y estamos ejecutando la tercera versión del Programa de presupuestos participativos, son estos logros los que también nos han llevado a destacarnos como gestión comunal a nivel nacional, son precisamente estos últimos logros los que debemos potenciar, seguir trabajando la participación ciudadana, la diversidad cultural, el enfoque de género y la territorialidad[12], de manera de compatibilizar esa centrífuga lógica de ser un subalterno de la mecánica de reproducción del capitalismo y la modernidad, y asumir –desde ya- el compromiso histórico de conducir y potenciar el bienestar de este lugar.
ALEX CAUCAMAN ARRIAGADA
SOCIOLOGO
MAGISTER DESARROLLO HUMANO LOCAL Y REGIONAL.
LUMACO 2011
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS Y FUENTES SECUNDARIAS.
Aquevedo, Eduardo. 2006. Endogeneidad y Gestión en el Desarrollo Local, en revista electrónica Agenda Pública. Edición año V Nº 10. Chile.
Archivos SECPLAN Municipalidad de Lumaco Diagnóstico General de la Comuna de Lumaco 2006. Elaborado por Equipo Servicio País 2006 (Garrido Marcelo, Caucaman Alex).
Archivos SECPLAN Municipalidad de Lumaco Cuentas Públicas años 2006 al 1010.
Asociación Chilena de Municipalidades. Municipios Rurales o El Eslabón más débil en la Relación Estado-Comunidad Local. Caracterización y propuesta para su Fortalecimiento. Ministerio del Interior SUBDERE. Gobierno de Chile.
Caucaman, A. (2009). Una experiencia de desarrollo local. Bajo Pellahuen Lumaco. Universidad de la Frontera, Lumaco. Chile.
Escobar, A. (2000). El lugar de la naturaleza y la naturaleza del lugar: ¿globalización o postdesarrollo? Retrieved from http://www.unc.edu/~aescobar/text/esp/lugardenaturaleza.pdf
Escobar, A. (2005). El postdesarrollo como concepto y práctica social. Politicas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de Globalización., 17-31.
OCDE (2009). Estudios Territoriales de la OCDE. Edición en Español. OCDE
[1] Una cuestión que no me resulta fácil ya que el Municipio de Lumaco del cual soy parte como funcionario municipal, soy participante activo del equipo de gestión que diseña y ejecuta las principales políticas de desarrollo en la comuna. Aunque, la primera premisa adoptada por mi luego de este curso es no perder nunca la capacidad de crítica, es más, “la capacidad de autocrítica de nuestra acción diaria en el sistema”.
[2] Chile es miembro de la OCDE desde mayo de 2010. Es el primer país sudamericano en ser parte de esta Organización.
[3] Aquevedo, Eduardo. 2006. Endogeneidad y Gestión en el Desarrollo Local, en revista electrónica Agenda Pública. Edición año V Nº 10. Chile.
[4] Se caracteriza por ser la 7º comuna más pobre de la IX región (CASEN 2006), con una variación intercensal de -7%, con el Índice de Desarrollo Humano más bajo de la región (IDH0,603, Ranking: 328 a nivel nacional), una población en proceso de envejecimiento, predominante actividad económica forestal, altos niveles de desempleo (bordeando el 60%) y tres cuartos de población viviendo en el sector rural.
[5] En el año 2005, en el municipio de Lumaco asume como alcalde Manuel Painiqueo Tragnolao. Auto identificándose como un alcalde mapuche Es el primer alcalde de tendencia concertacionista, después de la dictadura y doce años de gobierno de la Alianza por Chile luego de la transición democrática. Su llegada a alcalde fue en el marco del proyecto político impulsado por la Unión de Comunidades Longko Letraru de Lumaco que consistía en tomar el poder local para llevar desarrollo a las comunidades mapuche de la comuna.
[6] Fuente: Cuentas Publicas 2006- 2007-2008-2009-2010. SECPLAN Municipalidad de Lumaco. También existe notas de prensa en la web oficial www.comunalumaco.com, o web www.canaldenoticiasmalleco.cl o diario austral regional.
[7] Entiéndase como proyectos de emprendimientos, los que se postulan a los fondos del Fosis, Serctoec, Chilemprende y CORFO.
[8] El homo oeconomicus es reconocido como el individuo que elige libremente buscando la maximización de su interés, y este era el individuo centro en lo que se denomina como liberalismo clásico como forma de gobierno. A su vez, en la transición hacia un gobierno neoliberal, nos encontraríamos con un ciudadano social, sujeto a necesidades por cubrir. Para profundizar en este discusión ver Vázquez García.
[9] Existe una amplia literatura, estudios, investigaciones y artículos que abordan la problemática de la escasez del recurso hídrico asociado al desarrollo del rubro forestal, enfocado en Lumaco y la zona de Nahuelbuta. Para quien quiera una mayor aproximación véase Araya Cornejo, José. 2003. Efectos de la actividad forestal en la población indígena mapuche. Documento de trabajo elaborado por. Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA.
[10] La municipalidad de Lumaco hoy día, en pleno mes de julio sigue distribuyendo agua en camiones especializados a las familias campesinas. Las disputas por quien se responsabiliza de la situación han llegado a aparecer en los medios de prensa, donde alcaldes como el de esta comuna relacionan la industria forestal con el empobrecimiento de las comunidades campesinas y un Intendente regional saliendo en defensa de de esta actividad económica declarando incluso que esta pobreza que se asocia a la industria forestal es un mito. Para mayor información véase en diarios electrónicos, entre ellos http://www.diarioelgong.cl/araucania/4298-molina-responde-a-alcaldes.html, o http://m.biobiochile.cl/2011/04/09/intendente-de-la-araucania-califica-como-un-mito-la-pobreza-en-lumaco-y-los-sauces.shtml, entre otros.
[11] El Programa de Desarrollo Local PRODESAL, tiene como principales objetivo específicos: el autoconsumo y subsistencia, producción de excedentes para la venta y el desarrollo de competencias emprendedoras y dirigidas principalmente a pequeños productores agrícolas y campesinos. A su vez, el Programa de Desarrollo Territorial Indígena, si bien persigue similares objetivos, esta orientada totalmente a las familias de origen indígena, es una política especial de fomento agrícola para este grupo del campesinado. Para mayor información visitar la web del Instituto de Desarrollo Agropecuario INDAP.
[12]Hoy en Lumaco existen elementos y procesos que estamos instalando. Respecto de la participación ciudadana existe un trabajo fuerte con las organizaciones sociales, además de la construcción de PLADECOs participativos en dos oportunidades (2006 y 2010 con duración de cuatro años cada uno). Respecto de la diversidad cultural el municipio trabaja la idea de triculturalidad, entendiendo que la identidad de la comuna esta configurada por las comunidades mapuche-nagche, los descendientes de la colonización italiana y la cultura criolla chilena (sobre esto, tengo un ensayo realizado, denominado ¿Lumaco Tricultural? para quien quiera revisar. Respecto al enfoque de género existe una oficina de programa de la mujer implementada y con ámbito de acción preferentemente en temas de género. Y respecto a la territorialidad, ya desde el año 2006 se viene trabajando con unidades territoriales identificadas en la comuna (mi tesis de pre grado tiene relación con esta estrategia de territorialidad) Bajo esta división territorial, se ha llegado inclusive a nombrar encargados de territorio, cargo que también tengo. Aunque hay mucho estudio que realizar para conocer el impacto de estas estrategias a nivel local, sin embargo, estos procesos han servido para sobresaltar esta manera de hacer gobierno local, sobretodo frente a la casi nula proactividad de los municipios vecinos de la zona de Nahuelbuta.
martes, 27 de septiembre de 2011
El Desarrollo más que un Número
Desarrollo Humano: génesis y construcción.
Los párrafos siguientes estarán referidos a explorar y definir el concepto de Desarrollo Humano, dejando en claro que este concepto se ha ido construyendo (y recalco: que aún construyendo) sobre la base de la historia de la sociedad moderna. El propósito de dar respuesta a esta intención, surge en el marco del curso del Desarrollo Humano Territorial del Programa de Magíster en Desarrollo Humano Regional y Local, del cuál, en la actualidad soy parte como estudiante.
Pensar en una definición sintetizada e ilustrativa del Desarrollo Humano, conduce necesariamente a dar responder a más de alguna interrogante surgida de acuerdo al ámbito que se quiera observar. Preguntas, dentro de las cuáles me puedo referir, en cuanto a su aparición ¿cuál es el contexto en el que nace el Desarrollo Humano como alternativa?, de acuerdo a lo que ofrece ¿qué es lo central de lo que se entiende como Desarrollo Humano?, respecto a su aplicación: ¿es un enfoque o un modelo?, y en consideración a su alcance ¿cuál es el propósito del Desarrollo Humano?. Tras la búsqueda de estas respuestas, desentrañaré lo que en la actualidad se entiende por Desarrollo Humano.
Aclarando la primera interrogante, el concepto clásico de desarrollo, tiene su génesis en el proceso de reconstrucción llevado a cabo por los países –participantes de la Segunda Guerra Mundial- occidentales o capitalistas que adoptaron el sistema de sociedad industrial (Arocena, 2001). Desde entonces, este concepto de desarrollo fue asociado, casi exclusivamente: al crecimiento económico. Incluso, durante décadas el PIB agregado y el PIB per cápita fue la medida corriente del nivel del desarrollo por ejemplo de un país. Es bajo esta definición que ha primado, hasta hoy, el sentido de progreso económico, que en cualquier parte del mundo era –y es aún- sinónimo de: ingresos, consumo, producción, inflación controlada, comercio mundial, productividad, inversiones. Sin embargo, desde la década de los 70’, se identifican grandes dificultades económicas como producto de este modelo de desarrollo industrial, países industrializados en donde incluso se ha empeorado el fenómeno de la pobreza, países y regiones que no logran ajustarse a los cambios tecnológicos y macroeconómicos, que ahonda incluso el abismo de la diferencia que los separa, la división entre los ricos y pobres se acentúa. Es como si el crecimiento económico fuera impensable sin el mantenimiento de un cierto nivel de pobreza (Vachon, 2001). “Es difícil comprender como en un compasivo orden mundial puede haber tantas personas que padecen una enorme miseria, persistente hambre y una vida llena de privaciones y desesperación…” (Sen, p. 338). Bajo este contexto de incertidumbre, y por que no decir, de crisis de modelo de desarrollo, es que surge la emergencia de un nuevo modelo de desarrollo que se preocupe realmente de alcanzar niveles óptimos de dignidad humana, de fomentar la solidaridad social, de perseguir constantemente la igualdad entre los hombre; en definitiva que se preocupe de una variable central en todo proceso de avance de la sociedad: la persona.
Continuando con el afán de dar respuesta a las interrogantes, para aclarar cual es la esencia del Desarrollo Humano, podemos poner atención a las ideas que nos expone el economista pakistaní y fundador del Centro para el Desarrollo Humano de Pakistán Mahbub ul Haq en su artículo El Paradigma del Desarrollo Humano.
“El redescubrimiento del desarrollo humano no es una invención nueva. Es un tributo a antiguos líderes del pensamiento político y económico. La idea de que los ordenes sociales deben juzgarse por el nivel hasta el cual promueven el “bien humano” data al menos de Aristóteles (384 – 322 A.C.). El sostenía que “la riqueza evidentemente no es el bien que buscamos, porque es simplemente útil y persigue otra cosa”. Distinguía un buen orden político de uno malo por sus éxitos y fracasos al permitir a las personas llevar “vidas prósperas” ( p. 1).
Según este autor, el Desarrollo Humano viene a poner como centro – de toda discusión y orden de cosas- a la persona, dado que tiene como propósito básico ampliar las opciones de esta. Las personas no siempre valoran logros a través del crecimiento o el ingreso; sino que valoran logros como la ampliación de sus conocimientos, la alimentación, la buena salud, las libertades en lo político y cultural, la participación (Mahbub ul Haq), entre otros logros que le atañen al desarrollo de ellos mismos, un crecimiento de oportunidades más amplias que las oportunidades económicas, en beneficio de las personas (PNUD, 1990).
Respecto de la tercera pregunta introductoria, es menester mencionar que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es una red mundial de países, creada al alero la Organización de Naciones Unidas (ONU) y que tiene como propósito el proporcionar conocimientos, experiencias y los recursos para ayudar a los países a forjar una vida mejor[1]. Es bajo este propósito que el PNUD, ya hace algunas décadas, recogió toda la diversa y extensa literatura generada tras este extenso debate de contexto de crisis del modelo de desarrollo industrial –ya explicitado en los párrafos antecesores- y constituyó una nueva forma de medir el desarrollo a través del concepto de Índice de Desarrollo Humano, que es en palabras sencillas un indicador estadístico por país, que se compone de variables extraídas del concepto de Desarrollo Humano, como lo son. la vida saludable a través del indicador de la esperanza de vida al nacer, la educación a través de las tazas de analfabetismo y el numero de matriculas de los distintos niveles de educación, y el nivel de vida digno a través de la medición del Producto Interno Bruto per cápita.
Este enfoque teórico-prácico del desarrollo humano se puede traducir como un modelo en la medida que es usado como un horizonte que pueda influir en la construcción y aplicación de las políticas públicas que generan distintas naciones para alcanzar niveles de desarrollo en sus sociedades. De hecho, el resultado de la aplicación del Desarrollo Humano por parte del PNUD, es que desde 1990 esta institución produce anualmente “El Informe de Desarrollo Humano”, este informe busca generar y estimular el debate mundial sobre cuestiones claves para el desarrollo, proporcionando nuevos instrumentos de medición y análisis innovadores. A través de esta generación de documentos, el concepto de Desarrollo Humano se va construyendo constante y sistemáticamente.
Se puede resumir entonces, que el Desarrollo Humano emerge como una respuesta a la crisis del modelo de Desarrollo Industrial caracterizado por un crecimiento económico que mantiene las desigualdades sociales, preocupado mas de los ingresos que su distribución, que de la producción mas que como las personas participan de esa producción; “el Desarrollo Humano, enfatiza el hecho de que el ingreso es solamente una de las opciones que las personas aspiran a tener, y aún cuando es muy importante, no abarca el total de sus vidas. De este modo, puedo ya dar respuesta a la cuarta interrogante: el propósito del Desarrollo Humano es ampliar todas las opciones humanas, más allá del bienestar material o la mera satisfacción de las necesidades básicas. Y la mejor forma de hacer sostenible el Desarrollo Humano de un país, es que la gente sea a la vez el fin y el actor del desarrollo” (PNUD, 1996).
Para ahondar un poco más respecto a este propósito de ampliar las opciones de las personas, nos podemos abocar al Informe del PNUD de 1996 que nos señala:
“Básicamente, éste busca la ampliación de las opciones y las oportunidades de que disponen las personas, las cuáles pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Pero, en todos los países de la Tierra, las tres opciones más básicas se refieren a tener una vida larga y saludable; adquirir conocimientos que desarrollen adecuadas potencialidades y habilidades en cada ser humano; y tener acceso a los ingresos y recursos necesarios para disfrutar un nivel de vida decoroso, en libertad y con respeto por los derechos humanos”
El destinatario del desarrollo entonces, es la persona misma, pero no es la persona el destinatario final de un desarrollo que llegara a través de un río de crecimiento que conduce al mar de la abundancia, recordando esa gran frase de Touraine (1976), si no que las personas también son el medio para alcanzar ese desarrollo. La persona es el medio y el fin. Por tanto las personas deben ser libres de elegir las alternativas que se le ofrecen y no condicionar esa elección. El PNUD de 1996 a propósito nos señala:
Al afirmar que la persona es un fin en sí misma, se busca distanciarse en quienes no consideran la educación, la salud o la nutrición como un fin, sino como un medio para aumentar la productividad. Dentro de esa lógica, aquellas personas improductivas o desempleadas por enfermedad crónica, vejez o discapacidad, no tendrían lugar en una sociedad basada en un economicismo absolutizado. Ciertamente que una educación adecuada tendrá efectos para la productividad, pero el objetivo central de la educación sigue siendo el potenciar el desarrollo de las personas”.
Bajo esta lógica, por ejemplo, el superar la pobreza dependerá de la motivación y esfuerzo de los propios interesados de asumir las oportunidades, oportunidades que el propio Estado o la sociedad generaran. Las naciones que quieran impulsar el Desarrollo Humano entonces, deben construir un medio adecuado para las personas, para que estas puedan desarrollar todas sus potencialidades y “contar con una posibilidad razonable de llevar una vida productiva y creativa, en conformidad con sus necesidades y sus intereses”. PNUD (1991).
Puedo finalizar entonces a modo de conclusión personal, -y ya habiendo tratado de resolver las 4 interrogantes planteadas de manera introductoria- que el Desarrollo Humano tal cual lo definen los autores y lo aplica el PNUD a través del Índice de Desarrollo Humano y cada producción de su Informe anual, viene a contribuir en rescatar a esa variable que ha estado perdida por mucho tiempo en la historia de la sociedad, aquel elemento que ha sido el forjador de un mundo que por tiempo no ha podido resolver los fenómenos de las desigualdades sociales, la indignidad humana, las guerras entre naciones, el genocidio de razas, la despreocupación por los que mueren por hambre, la aparición de enfermedades que no respetan fronteras, las crisis democráticas, el empobrecimiento de los territorios, la destrucción de nuestro medio ambiente y muchos otros males de los cuáles nosotros mismos incluso solo discurseamos o parafraseamos, por que lo hemos leído reiteradas veces o visto por televisión. Para no añadir juicios de valor frente a este modelo del Desarrollo Humano no se si este será el gran salvador al entregarnos la solución definitiva de los fenómenos mencionados, ya que a veces, si lo teorizamos demasiado, pareciera como el ideal de Desarrollo, esa promesa eterna de la era moderna. Sin embargo, tengo algo de confianza por que como Karl Marx decía, y que me disculpen los filósofos: “…se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de trasformarlo….y, si de transformarlo es allí en donde veo con esperanza el modelo de Desarrollo Humano, dado que, en esa positiva complicidad con el PNUD, han venido tratando en influir sobre las políticas públicas de diversas naciones, y cuál es la orientación de esas políticas: rescatar ese elemento que pareciera invisible, pero que es el único portador de las transformaciones del mundo: la persona humana. Por esto yo he de quedarme con una de las frases del impulsor de esta manera de construir mundo, Amartya Sen (2010), quien en un reportaje a uno de los noticieros con mayor influencia en la sociedad de la información, le decía al mudo: “El Desarrollo es más que un número”.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁICAS.
Amartya Sen. (2000). Desarrollo y Libertad.
Articulo de la BBC, (2010). Amartya Sen: El Desarrollo es mas que un número. Consultado Abril 24, 2010, en http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/11/101103_desarollo_libertad_entrevista_sen_aw.shtml.
Arocena, José. (2001). El desarrollo Local: Un desafío contemporáneo. Ediciones Santillana S.A. Montevideo, Uruguay.
Informe de Desarrollo Humano 1990, 1991,1996, 2000,2002,2010. Programa de Naciones Unidas para el desarrollo.
Mahbub ul Haq. (. El Paradigma de Desarrollo Humano).
Vachon, Bernard. (1993). El desarrollo local. Teoría y Práctica. Reintroducir lo humano en la lógica del desarrollo. Ediciones TREA. España.
ALEX CAUCAMAN ARRIAGADA
SOCIOLO
MAGISTER DESARROLLO HUMANO LOCAL Y REGIONAL.
LUMACO 2011
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