Desarrollo Humano: génesis y construcción.
Los párrafos siguientes estarán referidos a explorar y definir el concepto de Desarrollo Humano, dejando en claro que este concepto se ha ido construyendo (y recalco: que aún construyendo) sobre la base de la historia de la sociedad moderna. El propósito de dar respuesta a esta intención, surge en el marco del curso del Desarrollo Humano Territorial del Programa de Magíster en Desarrollo Humano Regional y Local, del cuál, en la actualidad soy parte como estudiante.
Pensar en una definición sintetizada e ilustrativa del Desarrollo Humano, conduce necesariamente a dar responder a más de alguna interrogante surgida de acuerdo al ámbito que se quiera observar. Preguntas, dentro de las cuáles me puedo referir, en cuanto a su aparición ¿cuál es el contexto en el que nace el Desarrollo Humano como alternativa?, de acuerdo a lo que ofrece ¿qué es lo central de lo que se entiende como Desarrollo Humano?, respecto a su aplicación: ¿es un enfoque o un modelo?, y en consideración a su alcance ¿cuál es el propósito del Desarrollo Humano?. Tras la búsqueda de estas respuestas, desentrañaré lo que en la actualidad se entiende por Desarrollo Humano.
Aclarando la primera interrogante, el concepto clásico de desarrollo, tiene su génesis en el proceso de reconstrucción llevado a cabo por los países –participantes de la Segunda Guerra Mundial- occidentales o capitalistas que adoptaron el sistema de sociedad industrial (Arocena, 2001). Desde entonces, este concepto de desarrollo fue asociado, casi exclusivamente: al crecimiento económico. Incluso, durante décadas el PIB agregado y el PIB per cápita fue la medida corriente del nivel del desarrollo por ejemplo de un país. Es bajo esta definición que ha primado, hasta hoy, el sentido de progreso económico, que en cualquier parte del mundo era –y es aún- sinónimo de: ingresos, consumo, producción, inflación controlada, comercio mundial, productividad, inversiones. Sin embargo, desde la década de los 70’, se identifican grandes dificultades económicas como producto de este modelo de desarrollo industrial, países industrializados en donde incluso se ha empeorado el fenómeno de la pobreza, países y regiones que no logran ajustarse a los cambios tecnológicos y macroeconómicos, que ahonda incluso el abismo de la diferencia que los separa, la división entre los ricos y pobres se acentúa. Es como si el crecimiento económico fuera impensable sin el mantenimiento de un cierto nivel de pobreza (Vachon, 2001). “Es difícil comprender como en un compasivo orden mundial puede haber tantas personas que padecen una enorme miseria, persistente hambre y una vida llena de privaciones y desesperación…” (Sen, p. 338). Bajo este contexto de incertidumbre, y por que no decir, de crisis de modelo de desarrollo, es que surge la emergencia de un nuevo modelo de desarrollo que se preocupe realmente de alcanzar niveles óptimos de dignidad humana, de fomentar la solidaridad social, de perseguir constantemente la igualdad entre los hombre; en definitiva que se preocupe de una variable central en todo proceso de avance de la sociedad: la persona.
Continuando con el afán de dar respuesta a las interrogantes, para aclarar cual es la esencia del Desarrollo Humano, podemos poner atención a las ideas que nos expone el economista pakistaní y fundador del Centro para el Desarrollo Humano de Pakistán Mahbub ul Haq en su artículo El Paradigma del Desarrollo Humano.
“El redescubrimiento del desarrollo humano no es una invención nueva. Es un tributo a antiguos líderes del pensamiento político y económico. La idea de que los ordenes sociales deben juzgarse por el nivel hasta el cual promueven el “bien humano” data al menos de Aristóteles (384 – 322 A.C.). El sostenía que “la riqueza evidentemente no es el bien que buscamos, porque es simplemente útil y persigue otra cosa”. Distinguía un buen orden político de uno malo por sus éxitos y fracasos al permitir a las personas llevar “vidas prósperas” ( p. 1).
Según este autor, el Desarrollo Humano viene a poner como centro – de toda discusión y orden de cosas- a la persona, dado que tiene como propósito básico ampliar las opciones de esta. Las personas no siempre valoran logros a través del crecimiento o el ingreso; sino que valoran logros como la ampliación de sus conocimientos, la alimentación, la buena salud, las libertades en lo político y cultural, la participación (Mahbub ul Haq), entre otros logros que le atañen al desarrollo de ellos mismos, un crecimiento de oportunidades más amplias que las oportunidades económicas, en beneficio de las personas (PNUD, 1990).
Respecto de la tercera pregunta introductoria, es menester mencionar que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es una red mundial de países, creada al alero la Organización de Naciones Unidas (ONU) y que tiene como propósito el proporcionar conocimientos, experiencias y los recursos para ayudar a los países a forjar una vida mejor[1]. Es bajo este propósito que el PNUD, ya hace algunas décadas, recogió toda la diversa y extensa literatura generada tras este extenso debate de contexto de crisis del modelo de desarrollo industrial –ya explicitado en los párrafos antecesores- y constituyó una nueva forma de medir el desarrollo a través del concepto de Índice de Desarrollo Humano, que es en palabras sencillas un indicador estadístico por país, que se compone de variables extraídas del concepto de Desarrollo Humano, como lo son. la vida saludable a través del indicador de la esperanza de vida al nacer, la educación a través de las tazas de analfabetismo y el numero de matriculas de los distintos niveles de educación, y el nivel de vida digno a través de la medición del Producto Interno Bruto per cápita.
Este enfoque teórico-prácico del desarrollo humano se puede traducir como un modelo en la medida que es usado como un horizonte que pueda influir en la construcción y aplicación de las políticas públicas que generan distintas naciones para alcanzar niveles de desarrollo en sus sociedades. De hecho, el resultado de la aplicación del Desarrollo Humano por parte del PNUD, es que desde 1990 esta institución produce anualmente “El Informe de Desarrollo Humano”, este informe busca generar y estimular el debate mundial sobre cuestiones claves para el desarrollo, proporcionando nuevos instrumentos de medición y análisis innovadores. A través de esta generación de documentos, el concepto de Desarrollo Humano se va construyendo constante y sistemáticamente.
Se puede resumir entonces, que el Desarrollo Humano emerge como una respuesta a la crisis del modelo de Desarrollo Industrial caracterizado por un crecimiento económico que mantiene las desigualdades sociales, preocupado mas de los ingresos que su distribución, que de la producción mas que como las personas participan de esa producción; “el Desarrollo Humano, enfatiza el hecho de que el ingreso es solamente una de las opciones que las personas aspiran a tener, y aún cuando es muy importante, no abarca el total de sus vidas. De este modo, puedo ya dar respuesta a la cuarta interrogante: el propósito del Desarrollo Humano es ampliar todas las opciones humanas, más allá del bienestar material o la mera satisfacción de las necesidades básicas. Y la mejor forma de hacer sostenible el Desarrollo Humano de un país, es que la gente sea a la vez el fin y el actor del desarrollo” (PNUD, 1996).
Para ahondar un poco más respecto a este propósito de ampliar las opciones de las personas, nos podemos abocar al Informe del PNUD de 1996 que nos señala:
“Básicamente, éste busca la ampliación de las opciones y las oportunidades de que disponen las personas, las cuáles pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Pero, en todos los países de la Tierra, las tres opciones más básicas se refieren a tener una vida larga y saludable; adquirir conocimientos que desarrollen adecuadas potencialidades y habilidades en cada ser humano; y tener acceso a los ingresos y recursos necesarios para disfrutar un nivel de vida decoroso, en libertad y con respeto por los derechos humanos”
El destinatario del desarrollo entonces, es la persona misma, pero no es la persona el destinatario final de un desarrollo que llegara a través de un río de crecimiento que conduce al mar de la abundancia, recordando esa gran frase de Touraine (1976), si no que las personas también son el medio para alcanzar ese desarrollo. La persona es el medio y el fin. Por tanto las personas deben ser libres de elegir las alternativas que se le ofrecen y no condicionar esa elección. El PNUD de 1996 a propósito nos señala:
Al afirmar que la persona es un fin en sí misma, se busca distanciarse en quienes no consideran la educación, la salud o la nutrición como un fin, sino como un medio para aumentar la productividad. Dentro de esa lógica, aquellas personas improductivas o desempleadas por enfermedad crónica, vejez o discapacidad, no tendrían lugar en una sociedad basada en un economicismo absolutizado. Ciertamente que una educación adecuada tendrá efectos para la productividad, pero el objetivo central de la educación sigue siendo el potenciar el desarrollo de las personas”.
Bajo esta lógica, por ejemplo, el superar la pobreza dependerá de la motivación y esfuerzo de los propios interesados de asumir las oportunidades, oportunidades que el propio Estado o la sociedad generaran. Las naciones que quieran impulsar el Desarrollo Humano entonces, deben construir un medio adecuado para las personas, para que estas puedan desarrollar todas sus potencialidades y “contar con una posibilidad razonable de llevar una vida productiva y creativa, en conformidad con sus necesidades y sus intereses”. PNUD (1991).
Puedo finalizar entonces a modo de conclusión personal, -y ya habiendo tratado de resolver las 4 interrogantes planteadas de manera introductoria- que el Desarrollo Humano tal cual lo definen los autores y lo aplica el PNUD a través del Índice de Desarrollo Humano y cada producción de su Informe anual, viene a contribuir en rescatar a esa variable que ha estado perdida por mucho tiempo en la historia de la sociedad, aquel elemento que ha sido el forjador de un mundo que por tiempo no ha podido resolver los fenómenos de las desigualdades sociales, la indignidad humana, las guerras entre naciones, el genocidio de razas, la despreocupación por los que mueren por hambre, la aparición de enfermedades que no respetan fronteras, las crisis democráticas, el empobrecimiento de los territorios, la destrucción de nuestro medio ambiente y muchos otros males de los cuáles nosotros mismos incluso solo discurseamos o parafraseamos, por que lo hemos leído reiteradas veces o visto por televisión. Para no añadir juicios de valor frente a este modelo del Desarrollo Humano no se si este será el gran salvador al entregarnos la solución definitiva de los fenómenos mencionados, ya que a veces, si lo teorizamos demasiado, pareciera como el ideal de Desarrollo, esa promesa eterna de la era moderna. Sin embargo, tengo algo de confianza por que como Karl Marx decía, y que me disculpen los filósofos: “…se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de trasformarlo….y, si de transformarlo es allí en donde veo con esperanza el modelo de Desarrollo Humano, dado que, en esa positiva complicidad con el PNUD, han venido tratando en influir sobre las políticas públicas de diversas naciones, y cuál es la orientación de esas políticas: rescatar ese elemento que pareciera invisible, pero que es el único portador de las transformaciones del mundo: la persona humana. Por esto yo he de quedarme con una de las frases del impulsor de esta manera de construir mundo, Amartya Sen (2010), quien en un reportaje a uno de los noticieros con mayor influencia en la sociedad de la información, le decía al mudo: “El Desarrollo es más que un número”.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁICAS.
Amartya Sen. (2000). Desarrollo y Libertad.
Articulo de la BBC, (2010). Amartya Sen: El Desarrollo es mas que un número. Consultado Abril 24, 2010, en http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/11/101103_desarollo_libertad_entrevista_sen_aw.shtml.
Arocena, José. (2001). El desarrollo Local: Un desafío contemporáneo. Ediciones Santillana S.A. Montevideo, Uruguay.
Informe de Desarrollo Humano 1990, 1991,1996, 2000,2002,2010. Programa de Naciones Unidas para el desarrollo.
Mahbub ul Haq. (. El Paradigma de Desarrollo Humano).
Vachon, Bernard. (1993). El desarrollo local. Teoría y Práctica. Reintroducir lo humano en la lógica del desarrollo. Ediciones TREA. España.
ALEX CAUCAMAN ARRIAGADA
SOCIOLO
MAGISTER DESARROLLO HUMANO LOCAL Y REGIONAL.
LUMACO 2011
